El año pasado decidí realizar un proyecto 366, es decir, tomar una fotografía cada día de 2012. Desde un principio me fijé el objetivo de realizar cada una de las tomas desde el propio móvil. ¿Podría haber cogido la réflex? Claro que si. Y además el resultado, en cuanto a calidad técnica, hubiera sido mejor. Sin embargo, me habría sido imposible cogerla todos los días aunque no descarto hacerlo así en un futuro.

¿Qué tal la experiencia?
Ha sido un gran proyecto que milagrosamente he conseguido llevar siempre al día. Al llevar una vida rutinaria, reconozco que la dificultad se elevaba. Todos los días ir a la universidad y volver. Y eso requería un esfuerzo bastante grande de creatividad. Siempre tenía que buscar algo nuevo y sacar de donde no había. Asimismo, debo decir que no siempre he estado completamente satisfecho de alguna foto y la he publicado porque no me quedaba más tiempo. ¿Eso es malo? Sinceramente, aunque no estuviera del todo contento me obligaba a agilizar el ojo y ver cosas que de otra forma habrían pasado desapercibidas.
Sinceramente, me ha gustado mucho llevar a cabo este proyecto. Me ha forzado a prestar mucha más atención a mi alrededor. ¿Volvería a hacerlo? La respuesta es claramente afirmativa. Sin embargo, he decidido no hacerlo este año porque al moverme siempre por los mismos sitios las fotos serían más o menos en los mismos lugares, y no quiero que así sea. Prefiero dejarlo para más adelante cuando vaya a otro sitio o simplemente tenga más libertad de movimiento. Al final, quiero que mi objetivo consista en retratar momentos especiales, sitios nuevos, fotos de las que esté orgulloso y no conformarme con tomas mediocres porque no me quede otra.
Eso no significa que no vaya a seguir sacando fotos con el móvil, sólo que ahora las haré y subiré cuando realmente algo especial me llame la atención. Al final una fotografía relata una historia, crea algún tipo de reacción en tu interior y las mejores consiguen que las mires durante más tiempo sin que te lo parezca. En mi opinión, aquella foto que te sumerge en tus pensamientos, te hace reflexionar y te transporta a otro instante es la mejor puesto que significa que el mensaje se ha transmitido con éxito.
Desde aquí quiero animar a todos aquellos que estén dudando si lanzarse a hacer un proyecto 365 a qué lo hagan. Sin lugar a dudas, es un buen ejercicio fotográfico que te aportará muchas mas cosas positivas que negativas. Verás cada día el mundo de forma diferente, o más bien, te fijarás en esos pequeños detalles que diariamente pasan desapercibidos ante tus ojos y quizás te ayudará a comprender mejor el mundo.














Yo no era el único al que le había pasado, gente del grupo con la que iba sufrió escenas parecidas. Es mas, otra vez nos dijeron que nos fuésemos a la otra punta de la playa donde no había ni una mísera ondulación, parecía un espejo. Por supuesto, no les hicimos caso y nos quedamos, pero bastante incómodos. Las situaciones anteriores se repetían, y teníamos que “cederles” forzosamente sino queríamos recibir un tablazo en toda la cara.